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8 de enero de 2010

Controladores

Titular de prensa:

"El sueldo de los controladores bajará para reducir las tasas"

Soy incrédulo ante esa posible relación causa-efecto.

Lo que me preocupa es que una disminución de sueldo pueda tener un correlato con la merma de calidad en el servicio. Confío en que no sea así, apelando a la profesionalidad de este colectivo tan importante.

La dependencia exterior de Canarias pivota sobre dos sectores críticos: los estibadores portuarios y los controladores aéreos. Una paralización en cualquiera de estas actividades supone un grave aislamiento, más allá del territorialmente existente.

Si algún día me dicen que le subirán el sueldo a los profesores para minorar las tasas de eso que llaman 'fracaso escolar', tampoco me lo voy a creer. Los profesores no son los culpables ni los generadores de que haya un fracaso social tan extenso y generalizado.

El problema es que se está trasladando a la opinión pública un mensaje confuso. Los trabajadores públicos no son responsables de las ineptitudes de algunos mandatarios públicos. Los auténticos 'privilegiados' en esta sociedad son los integrantes de la clase política. Se suben el sueldo y se 'aforan' por mutuo acuerdo y luego dicen que los privilegiados son otros.

Bendito control.

7 de enero de 2010

Ondas

Dos titulares de prensa:

"Las ondas de los móviles podrían frenar el Alzheimer"

"Ondas del móvil podrían frenar e incluso revertir el alzhéimer"

Ambos titulares se refieren a la misma enfermedad aunque en uno se cite con mayúscula y sin tilde y en el otro con minúscula y tilde.

Si el contenido de esta noticia se confirma científicamente, la telefonía móvil será una nueva competidora de la industria farmacéutica y habrá abierto otro horizonte de incalculables consecuencias económicas y sanitarias.

Mi primer teléfono móvil lo adquirí el 10 de junio de 1996, cuando casi nadie disponía de él. Fue un capricho que me supuso un desembolso inicial de 77.550 pesetas. Aún conservo la factura. Aquel 'monstruoso' aparato sólo servía para hacer y recibir llamadas y para tramitar mensajes sms muy cortos. Sin embargo, en aquel momento no era consciente de sus hipotéticas propiedades terapéuticas.

Posteriormente se fueron incorporando otras utilidades, de manera que el teléfono móvil era (y es) un aparato multifunción. Con él podemos hacer un sinfín de acciones: escuchar la radio, hacer fotos, navegar por internet... Ahora nos anuncian otra posible utilidad: la prevención de una enfermedad.

Si esos avances los hemos asumido como algo consustancial con el desarrollo tecnológico y la miniaturización progresiva del hardware, no me extraña que el campo electromagnético de un móvil pueda incidir en aspectos fisiológicos como el que ahora se está investigando.

A nadie ya le resulta novedoso que un microondas caliente sustancias en cuya composición hay moléculas de agua. Por tanto, tampoco debería resultar sorprendente que las tan controvertidas ondas electromagnéticas de los móviles tengan efectos conocidos y desconocidos para la salud.

Lo que me resulta sintomático es el momento en que se da a conocer esta investigación. Justo el día después de Reyes. Es una época propicia para que en las rebajas se ofrezcan teléfonos móviles milagrosos que podrían curar o impedir el desarrollo de enfermedades degenerativas. También me resulta curioso que a primera hora de esta mañana mi operador de telefonía móvil me despertara a través de un mensaje multimedia incitándome al envío de fotos a Facebook desde mi móvil. Por supuesto, la transferencia de esas imágenes no es gratuita.

La cuesta de enero acaba de empezar, la economía sigue convaleciente y se buscan estrategias originales para que la gente siga gastando.

Bendita salud.

5 de enero de 2010

Carta virtual

Queridos Melchor, Gaspar y Baltasar:

Siempre he creído en Sus Majestades. Me inspiran confianza, expectación y respeto. Aunque la globalización se haya empeñado en que acepte al Papá Nöel, confieso mi identidad y pleitesía hacia los Reyes Magos. Ese señor vestido de rojo nunca ha sido santo de mi devoción y me rebelaré si me hacen comulgar con ruedas de molino. Les adelanto que soy un niño con bastante carácter.

El Papá Nöel no deja de ser un visitante circunstancial con poco poder adquisitivo, que viene a Canarias por navidades huyendo del frío continental. Apenas contribuye al incremento del PIB y me sofoca cuando lo veo con esa vestimenta tan abrigada. En el paralelo 28 no deja de ser una incoherencia. También lo es la de algunos adalides de lo autóctono que visten como él por estas fechas. Irían mejor en mangas de camisa o, a lo sumo, con una manta esperancera, que es lo nuestro.

Quería decirles que estoy harto del Halloween de noviembre y del San Valentín de febrero. Y que este año hice un 'Nacimiento' con menos volumetría para que no me lo excluyeran en el controvertido Plan General de Ordenación Urbana.

Asimismo, les pido disculpas por esperar hasta última hora para escribirles. Lo hago con una mano en el teclado porque la otra la tengo jeringada. Les agradezco que me hayan dado la posibilidad de enviar esta carta al sitio web de palacio. Esta vez no me he dejado influenciar por algunos mensajes reiterativos, equívocos e imprecisos de los medios de comunicación que me hablan de página web en lugar de sitio web.

A pesar de la crisis, sé que están bastante ocupados. Por eso, espero que mi carta no sea un compromiso sobrevenido para Sus Majestades. Antes bien, asúmanla como un alivio por todo aquello que no quiero. Solamente les indico 12 cosas que no necesito, sabiendo de antemano que, incluso siendo algo tarde, atenderán mis expresos deseos.

  1. No quiero calcetines como en años anteriores
  2. Tampoco calzoncillos con machanguitos. Ya salí de la cuna
  3. Tengo varios pijamas sin estrenar
  4. Desde hace tiempo no me gustan los perfumes
  5. No me dejen un reloj porque me angustia el tiempo
  6. Ni un teléfono móvil porque es una sangría para el bolsillo
  7. No me traigan zapatos porque siempre me quedan estrechos
  8. Me sobran las corbatas y, además, me oprimen
  9. Prescindan de los pañuelos de tela porque me parecen cursiles
  10. De ordenadores y otra cacharrería estoy abastecido
  11. Un coche me resultaría innecesario y costoso de mantener
  12. Y una vivienda 'fuera de ordenación' ya no me interesa

Si antes de visitar mi casa encuentran algo minúsculo, sutil, sencillo e intangible, con eso me conformo. Les quedaría enormemente agradecido con una microsonrisa.

Como siempre, a la entrada les dejaré la botella de licor para que brinden. Por cierto, el año pasado no quedó ni una gota.

Bendita ilusión.

30 de diciembre de 2009

Azúcar

En su justa medida. Ni hiper ni hipoglucemia.

El asunto tiene que ver con una experiencia personal que sucedió en la cafetería donde desayuno habitualmente. No lo hago en casa porque me sale más caro. Un día se me ocurrió realizar un sencillo cálculo de economia aplicada y obtuve que es más barato desayunar fuera. Al precio de la leche le sumé el del café. Al coste del butano le agregué el del agua y el detergente para lavar la loza. Cuantifiqué la mano de obra, más el mantenimiento del lavavajillas y el consumo eléctrico. La conclusión fue inmediata: desayunar en casa es una ruina.

Incluso, ahorro con el azúcar. La razón es muy sencilla. No me gustan los productos excesivamente dulces. Si el café con leche lo acompaño de algún pastel, ya la dependienta sabe que no necesito ningún sobre. Es tan buena profesional que conoce mis gustos. El otro día, mientras me atendía con la amabilidad de costumbre, me sirvió el desayuno sin los dos sobres preceptivos. El encargado se percató de su 'olvido' y la reprobó por aquel lapsus.

Intervine de inmediato para aclarar la cuestión, persuadiendo a aquel señor de que la camarera era una excelente profesional. Sabía personalizar la atención al cliente: para ti tres sobres porque eres goloso y para mí ninguno porque soy así. Ojalá encontremos en todos los servicios de restauración un personal que nos trate a la medida.

Bendito terrón.

28 de diciembre de 2009

Ciberaccesos

Dos titulares de prensa:

"Los cibercafés, en peligro de extinción"

"La mitad de los hogares no tiene Internet por el coste en España"

Cuando leí estos titulares por primera vez, me costó armonizar ambas noticias. Lo digo como consecuencia de un razonamiento muy sencillo. Si los cibercafés están en peligro de extinción será porque cada vez hay más gente que accede a internet desde su casa. Sin embargo, la segunda noticia me confirma que no es exactamente así, sobre todo, por el alto precio impuesto en España.

Son raras las veces que he entrado en un cibercafé. Las contadas ocasiones que lo he hecho han sido con motivo de un viaje. En los que he estado, sólo eran 'ciber' o locutorios telefónicos. El café me lo he tenido que tomar en el bar de enfrente. Me decía el otro día un encargado de estos locales que la facturación diaria y, por tanto, la supervivencia de este servicio obedece más a llamadas internacionales hechas por inmigrantes que a la navegación a través de la red.

Siempre he escuchado que el acceso a internet es caro en España. Tengo suscrito un contrato con un operador de telefonía y pago alrededor de 60 euros al mes para satisfacer esta necesidad de comunicación con otros. Eso, sin contar con los 60 que me cuesta cada año un antivirus decente. Por tanto, cuando desde el poder político me hablan del acceso universal a la Sociedad de la Información y el Conocimiento, pienso que alguien me está tomando el pelo. El acceso a internet es menos democrático de lo que dicen, mucho menos que aquella idea 'humanitaria' que alumbró Tim Berners-Lee en aras de que no existiera ninguna brecha digital.

Lo que hago ahora es más pintoresco y económico. Ni voy a un ciber ni ya me suelo conectar desde mi casa. Habitualmente, lo hago desde lugares públicos que me ofrecen WIFI o cualquier otra alternativa de conexión. Siempre voy con mi minúsculo ordenador o uso uno del prójimo cercano. Unas veces accedo desde el tranvía, donde el viaje es un simple pretexto. En otras, desde lugares que no voy a citar no sea que me priven de este chollo. Si se quiere que internet sea popular y esté al alcance de todos, habría que ofrecerlo gratuitamente desde entornos de afluencia masiva: colegios, universidades, bibliotecas, puertos y aeropuertos, playas, iglesias, cafeterías, guachinhes, grandes superficies, ambulatorios... El otro día pude observar en el parabrisas de un vehículo una octavilla con un anuncio de una casa de citas. Lo más novedoso es que ofrecían WIFI sin sobrecargo. Hay almas bondadosas que cuidan los mínimos detalles.

Bendito café.

24 de diciembre de 2009

¡Feliz pata negra!

Cada año, cuando llega este día, una de las primeras compras que hago es 315 gramos de jamón de Guijuelo y 280 de chorizo de Salamanca. El coste lo pago con los ahorros que voy almacenando en mi vieja alcancía. Siempre lo compro en el mismo sitio, que destaca por la calidad y variedad de sus embutidos y por la amabilidad de sus dependientes.

Cada día del año deposito en la hucha 10 céntimos para este menester. No los ingreso en una entidad bancaria porque me cobran comisión. En esta ocasión, el jamón estaba a 92 euros el kilo y el chorizo a 17. Así que, de los 36 euros y 50 céntimos que había ahorrado durante 365 días, aún me han sobrado 2 euros con 76 céntimos para otros caprichos.

En años anteriores tuve que hacer una cola inmensa antes de efectuar la compra. Este año ha sido más ágil. No había nadie delante de mí cuando llegué ni detrás cuando me fui. Los que sí hacían cola eran los jamones, esperando la entrada de un potencial cliente. Me despacharon muy rápido y me desearon todo tipo de felicidad en orden a superar esta crisis.

Cuando me ausenté de allí, oculté celosamente el jamón en una bolsa hermética y disimulada. Estuve en varios lugares públicos antes de llegar a mi casa y mi temor era que pudieran privarme de él como se quiere hacer ahora con algunos símbolos arraigados. Para mí, la pata negra es un símbolo sagrado, respresentativo de la concordia y el buen gusto, como otros...

Siempre he manifestado mi profundo respeto por los que comen 'chorizo de perros'. En ocasiones, lo hago y me encanta. Por eso, también pido que se respete mi convicción y reverencia hacia la pata negra.

Bendito ahorro.

22 de diciembre de 2009

Regalos

Titular de prensa:

"El 80% de los españoles reduce su gasto para regalos"

Si sólo leyera el titular podría inferir que los españoles son más responsables y sobrios en el gasto. Sin embargo, en el desarrollo de esa información se refleja la cruda realidad.

También podría valer este otro:

"La gente quiere gastar pero la cosa está jodida"

Y eso que este año una parte de los regalos los enviará el presidente en forma de preciosos ordenadores escolares. Los 11 millones de euros, de los cuales Canarias aporta la mitad, son un buen obsequio que aliviará muchos bolsillos.

¿Quién dijo crisis?

Benditos Reyes.

1 de enero de 2009

Pata negra

Era el 24 de diciembre. Un día importante para mucha gente. A eso de las diez y media me dirigí a comprar 200 gr de pata negra y otros 200 de lomo embuchado. Por la noche estaba invitado, con 24 personas, a una cena singular. De antemano, pensaba que en aquella compra se me iba la paga extraordinaria. Sin embargo, me equivoqué.

Estaba en una charcutería de referencia, muy conocida y valorada. El dependiente, experto en jamones, me ofreció el mejor que tenía y me dijo que el precio se había mantenido estable durante los últimos nueve años. Entonces, le indiqué que me pusiera 225 gr. La cola llegaba hasta la calle. Detrás de mí esperaba su turno un ilustre economista.

Por unos minutos, entramos en conversación. El asunto recurrente y circunstancial fue el precio del jamón. Me hizo ver que la deflación (que no es lo mismo que la desinflación) puede ser tan peligrosa para la economía como la inflación incontrolada. Por lo que pude entenderle, la gente ya no toma leche ni huevos ni arroz... Ahora está de moda el jamón, que es lo más barato.

El otro día pude constatar la bajada de precios en otros productos de 'primera' necesidad. Renové el antivirus de mi ordenador y me costó un euro menos que el año anterior. Eso me preocupó porque donde lo compré ya habían despedido a cuatro trabajadores. A pesar de todo, dicen los entendidos que lo más rentable y seguro es invertir en antivirus y pata negra. Hasta la radio difunde que es un plato preferido de Fidel. No acabo de entenderlo, a no ser que el mundo y la economía estén patas arriba.

Cierro con esta cita, extraída de un comentario al libro de Jorge Wagensberg:

"Y el universo se explica con Shakespeare o por el jamón de pata negra. No
hay lugar para la certeza, más que para asegurar la incertidumbre."

Bendita pezuña.

Créditos

Lo escuché hace algún tiempo.
Si tienes que pagar un crédito, no lo hagas con otro crédito.
Eso te endeudará aún más.
Por tanto, no desvistas a un santo para vestir a otro.
Es probable que el segundo tenga más talla que el primero.

Bendita observación.